En muchos países, las personas adultas pueden ir a una tienda o a un bar cuando quieren consumir alcohol, o pueden producirlo ellos mismos. Tiene que existir un sistema para la producción y la distribución de Cannabis que cause menos problemas y reduzca el coste policial. Tiene que existir un sitio donde el Cannabis pueda ser consumido de una forma responsable, fuera del alcance de los menores, separado de otras drogas más duras y donde los usuarios estén seguros.