1. La prohibición de las drogas debe ser reconocida como una violación de los derechos humanos. El consumo de drogas implica tomar riesgos de salud verdaderos. Estos riesgos son de un caracter que requiere un enfoque regulatorio "ligeramente paternalista". La prohibición implica un enfoque injusta- e innecesariamente duro, que deja la regulación del mercado en las manos de las mafias.
2. Las convenciones internacionales de drogas jamás tuvieron base científica alguna. Su presunción principal es que la prohibición disminuirá significativamente el consumo de drogas y el comercio de "sustancias controladas".